Si eres fontanero, electricista, tienes un taller o haces reformas, esto te suena: te llaman a las nueve de la noche para preguntar cuánto cuesta cambiar un grifo. Si no lo coges, llaman al siguiente. Y si lo coges, te tiras diez minutos para un trabajo que igual ni sale.
Un presupuestador automático hace la parte aburrida por ti: pregunta lo justo, calcula con tus tarifas y le da al cliente una horquilla de precio al instante. A ti te llega el aviso con todo lo que ha contestado, y tú decides.
Cómo funciona
- El cliente entra en tu web (o te escribe por WhatsApp) y contesta tres o cuatro preguntas pensadas para tu oficio: qué necesita, tamaño, urgencia, código postal.
- El sistema calcula con tus tarifas, que están en una hoja que editas tú. Cambiar un precio no requiere llamarme.
- El cliente ve una horquilla ("entre 90 y 140 €, según lo que encontremos") y puede pedir cita en el momento.
- Te llega el aviso al móvil con sus respuestas, fotos si las ha mandado y la horquilla calculada.
Con IA se puede ir un paso más allá: que el cliente mande una foto del problema y el sistema la describa (por ejemplo, "mancha de humedad en techo de baño, unos 40 × 60 cm") para que el presupuesto salga más ajustado y tú llegues sabiendo qué te vas a encontrar.

Un ejemplo real: el tasador de móviles
En la tienda de reparación de móviles monté un tasador para comprar móviles usados a los clientes. La clave fue esta: un defecto no descuenta "un 35 %", descuenta lo que cuesta arreglarlo en ese modelo concreto. Una pantalla rota descuenta 38 € en un móvil y 165 € en otro, porque eso es lo que la propia tienda cobra por esa reparación.
Y otra cosa importante: el precio lo calcula siempre el servidor. El navegador manda respuestas, nunca importes. Si alguien intenta trampear el formulario, no puede.
Para quién tiene sentido
- Oficios y servicios a domicilio: fontanería, electricidad, limpieza, cerrajería, jardinería.
- Talleres: presupuesto de reparación con fotos del golpe.
- Reformas: horquilla por metros y calidades antes de ir a medir.
- Servicios profesionales con tarifas por tramos: traducción, diseño, asesoría.
Si tu precio depende de diez variables y cada trabajo es un mundo, no te voy a decir que se automatiza entero. Lo que sí se puede es filtrar: que solo te lleguen los que encajan, con la información que necesitas para dar precio rápido.
Cuánto cuesta
- El montaje depende de lo que tenga que conectar. Te doy precio cerrado después de una llamada, antes de empezar, y con el presupuestador ves primero cuánto te cuesta hoy hacerlo a mano.
- Con foto y descripción por IA, cita integrada o conexión con tu programa de facturación, sube según el caso.
- Coste de uso: prácticamente nada. Si usa IA para las fotos, céntimos por presupuesto.
Devuelve normalmente 8 a 15 horas al mes (las llamadas y los presupuestos que no salen), y lo que más se nota: los trabajos que dejabas de coger por no contestar a tiempo.
Preguntas frecuentes
¿El cliente no se va a asustar con una horquilla?
Al revés: lo que asusta es no saber nada. Una horquilla honesta ("entre 90 y 140 €") filtra a quien busca regalado y da confianza al resto. Y tú siempre confirmas antes de ir.
¿Puedo cambiar los precios yo?
Sí. Las tarifas están en una hoja de cálculo que editas tú. El presupuestador lee de ahí cada vez.
¿Funciona por WhatsApp además de en la web?
Sí. Se puede montar el mismo cálculo dentro de un chatbot de WhatsApp, para que el cliente pida precio sin salir del chat.
¿Y si mi web es de WordPress, Shopify o Wix?
Da igual. El presupuestador se inserta como un bloque en cualquier web, o va en una página propia enlazada desde la tuya.
